Una Gota entre las Olas
- Luis A. M. R
- hace 4 días
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Son los pequeños detalles
los que me recuerdan que algo estoy haciendo,
en referencia, al camino que quiero recorrer.
Aún desconociendo de que esta hecha.
Atándome el calzado,
una acción simple y cotidiana.
La mirada la dirijo a las macetas,
que con la llegada de una temperatura mas estable
comienzan a verse con otro aspecto.
La tierra cuidada, húmeda.
Los tallos limpios de hojas secas.
Y sobre todo,
la estructura de cada una de ellas.
Ocupan su lugar respetando
a sus queridas compañeras
que intentan abrirse camino.
Es mutuo.
De pronto, mientras anudo el calzado,
la visión me llega, con un mensaje resplandeciente.
Así es y sobre todo este año,
lo percibo muy claramente,
el otoño y de este,
el paso al invierno.
Época de recogerme,
de ir hacia dentro,
de respetar que ahora no tocan experiencias
como cuando el sol y su vitalidad
calientan el animo.
De ir percibiendo el mar de dudas,
en el que el frío convierte
cada una de las decisiones que he ido tomando.
Las macetas me representaban.
Observaba día tras día
como las pocas hojas,
la continua saturación de la tierra
y esa falta de brotes nuevos verdes,
tocaban a llenar de interrogantes,
la multitud de senderos que me atrevía a habitar.
Y poco a poco, el descanso,
el respeto por cada segundo del proceso,
con todas y cada una de sus complicaciones,
me devuelve cuando estoy preparado para ver,
los pequeños capullos, tallos robustos
y hojas tiernas,
que sin esperarlos,
van llegando,
porque a pesar de las olas
que quisieron arrastrarme hasta el fondo,
existe en la vida
una gratitud que llega,
cuando menos te lo esperas.




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